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Museo del pueblo de Asturias

 

El Hilo de la Memoria

Identidad, Raíces y Vida Cotidiana en el Muséu del Pueblu d'Asturies

 

 

Introducción y Contexto: La Memoria de un Pueblo

Hay lugares donde el tiempo no se mide con las manecillas de un reloj, sino con el ritmo de las estaciones, el aroma de la madera vieja y el eco de las palabras que pronunciaron nuestros antepasados. En los márgenes urbanos de Gijón, allí donde la ciudad se abre para dar paso a un espacio de calma e identidad, el Muséu del Pueblu d'Asturies se erige como el gran guardián de la memoria colectiva del Principado. Esta institución no concibe la historia como una sucesión de grandes batallas o dinastías reales, sino como la crónica humilde, profunda y extraordinaria de la vida cotidiana. Su esencia radica en conservar, investigar y difundir la historia social, la cultura material, las tradiciones populares y la memoria inmaterial del pueblo asturiano desde el siglo XIX hasta nuestros días.

 

        MUSÉU DEL PUEBLU D'ASTURIES    

          [Ecosistema Verde]  --->  Naturaleza y Humedales   
          [Cultura Material]  --->  Hórreos, Paneras y Casas     
          [Memoria Inmaterial]--->  Fototeca y Archivo Oral       
      

Lo que hace verdaderamente singular a este museo es su concepto como "museo al aire libre" o museo de sitio. Al cruzar sus portones, el visitante no se encuentra ante salas cerradas con vitrinas asépticas, sino ante un recinto verde e idílico de más de treinta mil metros cuadrados donde el propio paisaje forma parte de la exposición. La naturaleza autóctona, las charcas donde croan las ranas y los senderos sombreados por pomares y castaños actúan como el tejido conectivo que une las diferentes construcciones. Es un entorno vivo que evoca la ería tradicional asturiana —el espacio de cultivo comunal—, logrando que el patrimonio arquitectónico y los objetos expuestos recuperen su escala original y vuelvan a respirar bajo el cielo asturiano.

 

Orígenes y Fundación: El Rescate ante el Olvido

Para comprender el nacimiento del Muséu del Pueblu d'Asturies es necesario remontarse al año 1968. En aquella década, España se encontraba inmersa en un proceso vertiginoso de desarrollismo económico, industrialización y un consecuente éxodo rural que estaba vaciando las aldeas de los valles y las montañas del Principado. Con el abandono del campo, milenios de saberes tradicionales, tipologías arquitectónicas únicas y formas de organización comunal corrían el riesgo de desaparecer sepultados por la prisa de la modernidad.

Ante esta inminente pérdida de identidad, el Ayuntamiento de Gijón y la Diputación Provincial unieron sus voluntades para fundar un espacio que actuase como refugio y salvaguarda de esa riqueza etnográfica. El proyecto nació inspirado en los grandes ecomuseos escandinavos del siglo XIX, con la firme premisa de rescatar no solo la cultura material —las herramientas, los trajes, las viviendas— sino también la inmaterial, aquella que no se puede tocar pero que define el alma de una comunidad: el idioma tradicional, los cantares de chigre, las leyendas transmitidas al calor del hogar y los oficios artesanos. Desde su fundación, el museo adoptó una postura de profundo respeto científico y antropológico, convirtiéndose en una institución de referencia nacional para el estudio de la sociedad norteña.

 

Un Recorrido por el Patrimonio: Los Tesoros del Recinto

El patrimonio acumulado en el Muséu del Pueblu d'Asturies conforma una de las colecciones etnográficas y antropológicas más ricas e impresionantes de la península ibérica. Cada rincón del recinto cuenta una historia de adaptación del ser humano a su entorno geográfico.

Arquitectura Tradicional: El Traslado de la Vida

La joya de la corona del museo es su conjunto de arquitectura popular. El visitante puede contemplar ejemplares reales de hórreos y paneras asturianas, estructuras de madera suspendidas sobre pilares de piedra llamados pegoyos, diseñadas con una genialidad técnica milenaria para aislar las cosechas de la humedad del suelo y del alcance de los roedores.

Diferencia técnica fundamental: Mientras que el hórreo tradicional posee una planta cuadrada y cuatro vertientes de tejado, la panera asturiana evoluciona hacia una planta rectangular de mayor tamaño, con más de cuatro pegoyos y un corredor calado que permitía el secado de las ristras de maíz. Estos edificios no fueron construidos de nueva planta en el museo; fueron desmontados pieza a pieza en sus lugares de origen, numerando cada viga de castaño y cada colondra (tabla de la pared) para volver a ensamblarse en el recinto con un rigor científico absoluto.

Junto a ellos se ubican los históricos mayos de sidra, las prensas tradicionales de madera donde las manzanas eran machacadas para extraer el mosto que, tras la fermentación, se convertiría en la bebida identitaria de la región.

Casas Solariegas y el Museo de la Gaita

La arquitectura hidalga y señorial está representada por dos magníficos edificios civiles trasladados al recinto:

  • La Casa de los Valdés (Siglo XVII): Una imponente casona solariega de piedra que alberga exposiciones temporales y muestras de la vida social urbana y campesina.

  • La Casa de los González de la Vega (1757): Este edificio custodia en su interior el célebre Museo de la Gaita. Se trata de un espacio único en el arco atlántico europeo que muestra la evolución de este instrumento de viento a lo largo de la historia, exhibiendo ejemplares procedentes no solo de Asturias, sino de Galicia, Bretaña, Escocia, Gales, Irlanda y el norte de África, evidenciando los profundos lazos culturales que unen a los pueblos de tradición musical atlántica.

La Fototeca de Asturias y el Archivo de la Memoria Oral

Más allá de lo tridimensional, el museo custodia dos tesoros de incalculable valor documental que sostienen científicamente el discurso del centro:

La Fototeca de Asturias, ubicada en el recinto, constituye uno de los mayores y más importantes archivos fotográficos de toda España. Con millones de imágenes acumuladas, que abarcan desde los albores de la fotografía a mediados del siglo XIX hasta la actualidad, sus fondos retratan la transformación social de la región: rostros de mineros cansados, bodas campesinas, la evolución de los pueblos, las huelgas obreras y las fiestas populares. Es el espejo gráfico de la historia asturiana.

De forma complementaria, el Archivo de la Memoria Oral se encarga de registrar, digitalizar y preservar la palabra viva de los paisanos. Miles de horas de grabaciones de audio y vídeo recogen romances medievales que aún se cantaban en los pueblos altos, leyendas sobre el Trasgu o las Xanas, cantares de siega y los testimonios directos de las personas mayores que explican cómo era la vida antes de la electricidad y las carreteras, salvando del silencio definitivo una literatura oral irrepetible.

 

La Experiencia de la Visita: Un Viaje Sensorial

Visitar el Muséu del Pueblu d'Asturies es realizar una inmersión sensorial completa. El recorrido huye de la rigidez institucional para proponer un paseo libre y contemplativo. Al caminar por sus senderos de grava, el visitante se ve envuelto por los olores característicos del campo asturiano: la hierba húmeda cortada, la madera de castaño rancia de los hórreos y el toque sutil a manzana fermentada que emana de los lagares.

El espacio funciona como un puente generacional. Es habitual encontrar en el recinto a artesanos mostrando oficios hoy casi extintos: el madreñeru tallando el calzado tradicional de madera con sus legoneres, el cestero entrelazando varas de avellano o el herrero avivando el fuego de la forja.

El museo se convierte en un centro dinámico de encuentro festivo y educativo. Durante todo el año, pero especialmente en los meses de primavera y verano, sus erías acogen conciertos de música tradicional, festivales etnográficos, mercados de artesanía y talleres pedagógicos donde los niños aprenden juegos tradicionales asturianos. Es un espacio público donde la cultura popular no se expone como una reliquia muerta, sino que se practica, se celebra y se transmite viva a las nuevas generaciones.

 

Información Práctica y Logística

Para aquellos investigadores, turistas o familias que deseen organizar su visita al ecomuseo, las especificaciones operativas oficiales son las siguientes:

Ubicación y Accesos

  • Dirección: Paseo del Doctor Fleming, 1101, Código Postal 33203, Gijón, Principado de Asturias.

  • El museo goza de una excelente conectividad urbana, situándose justo al lado del Estadio Municipal de El Molinón, la Plaza de Toros de El Bibio y el recinto ferial de la FIDMA, contando con amplias zonas de aparcamiento y conexiones de transporte público.

Horarios de Apertura Estacionales

El Muséu del Pueblu d'Asturies adapta sus horarios de apertura a las horas de luz natural para garantizar un correcto recorrido por sus espacios exteriores:

Temporada Período Días de Apertura Horario de Visita
Invierno De Octubre a Marzo

Martes a Viernes


 

Sábados, Domingos y Festivos

09:30 h a 18:30 h


 

10:00 h a 18:30 h

Verano De Abril a Septiembre

Martes a Viernes


 

Sábados, Domingos y Festivos

10:00 h a 19:30 h


 

10:30 h a 19:30 h

Nota sobre días de cierre: El museo permanece cerrado al público todos los lunes del año, así como los días 1 y 6 de enero, el 22 de mayo, el 25 de diciembre y las tardes de las vísperas navideñas (24 y 31 de diciembre).

Condiciones de Acceso y Tarifas

El museo mantiene una política de acceso marcadamente pública y popular, con tarifas sumamente asequibles para todos los públicos:

  • Acceso Gratuito: La entrada general al museo es completamente GRATUITA todos los domingos del año.

  • Tarifa Ordinaria (Resto de días): La entrada general individual tiene un coste de 2,50 €.

  • Tarifas Reducidas: Se aplican descuentos y tarifas especiales de aproximadamente 1,30 € para estudiantes acreditados, menores de edad, familias numerosas y personas jubiladas o pensionistas.

Conclusión: El Espejo de Nuestra Identidad

Cuando las puertas del Muséu del Pueblu d'Asturies se cierran y la tarde cae sobre Gijón, el viento sigue silbando entre las maderas centenarias de las paneras y el agua de la charca refleja las siluetas de la historia. Este rincón no es un cementerio de objetos antiguos; es el gran espejo donde el pueblo asturiano puede mirarse para comprender quién es, de dónde viene y hacia dónde camina.

En un mundo globalizado, donde las identidades locales corren el riesgo de difuminarse bajo la uniformidad tecnológica, preservar espacios como este es un acto de resistencia cultural y de profunda dignidad. Cada hórreo salvado, cada fotografía catalogada en la Fototeca y cada cantar registrado en el Archivo Oral son pequeñas victorias contra el olvido. Caminar por el Muséu del Pueblu d'Asturies es, en última instancia, reencontrarse con el esfuerzo de nuestros abuelos, honrar la sabiduría de la tierra húmeda y entender que el futuro de un pueblo solo es sólido si sus raíces siguen bien aferradas a la memoria de su pasado.

 

Bable

 

El Filu de la Memoria

Identidá, Raíces y Vida Cotidiana nel Muséu del Pueblu d'Asturies

 

Introducción y Contestu: La Memoria d'un Pueblu

Hai llugares onde'l tiempu nun se mide coles manes d'un reló, sinón col ritmu de les estaciones, el golor de la madera vieyo y l'ecu de les pallabres que pronunciaron los nuesos antepasaos. Nos márxenes urbanos de Xixón, ellí onde la ciudá s'abre pa dar pasu a un espaciu de paz ya identidá, el Muséu del Pueblu d'Asturies llevántase como'l gran guardián de la memoria coleutiva del Principáu. Esta institución nun entiende la historia como una socesión de grandes batalles o dinastíes reales, sinón como la crónica humilde, fonda y estraordinaria de la vida cotidiana. La so esencia ta en caltener, investigar y esparder la historia social, la cultura material, les tradiciones populares y la memoria inmaterial del pueblu asturianu dende'l sieglu XIX fasta los nuesos díes.

Lo que fai verdaderamente singular a esti muséu ye'l so conceutu como "muséu al aire llibre". Al cruciar los sos portones, el visitante nun s'atopa ante sales zarraes con vitrines fríes, sinón ante una cortil verde ya idílica de más de trenta mil metros cuadraos onde la propia redolada forma parte de la esposición. La natura autóctono, les llamargues onde croquen les ranes y los senderos asombraos por pumares y castañales actúen como'l texíu conectivu que xune les distintes construcciones. Ye una redolada viva qu'evoca la ería tradicional asturiana, llogrando que'l patrimonio arquiteutónicu y los oxetos espuestos recuperen la so escala orixinal y vuelvan alendar baxo'l cielu de la mariña.

 

Oríxenes y Fundación: El Rescate ante l'Escaecimientu

Pa comprender la nacencia del Muséu del Pueblu d'Asturies ye necesario volver al añu 1968. Naquella década, Asturies atopábase somorguiada nun procesu vertixinosu de desarrollu económicu, industrialización y un consecuente éxodu rural que taba balerando les aldegues de los valles y los montes del Principáu. Col abandonu del campu, milenios de saberes tresmitíos de xeneración en xeneración, tipoloxíes arquiteutóniques úniques y formes d'organización comunal corríen el riesgu de desaparecer de sutruque, sepultaes pola priesa de la modernidá.

Ante esta perda inminente d'identidá, el Conceyu de Xixón y la Diputación Provincial xunieron les sos fuercies pa fundar un espaciu qu'actuara como abellugu y salvaguarda d'esa riqueza etnográfica. El proyeutu nació inspiráu nos grandes ecomuseos escandinavos del sieglu XIX, col envís claru de rescatar non solo la cultura material —les ferramientes, los traxes, les viviendes— sinón tamién la inmaterial, aquella que nun se puede tocar pero que define l'alma d'una comunidá: la llingua asturiana, los cantares de chigre, les lleendes contaes al calor del llar y los oficios artesanos. Dende la so fundación, el muséu adoptó una postura de fondu respetu científicu y antropolóxicu, convirtiéndose nun centru de referencia pa la investigación de la sociedá del norte.

 

Un Percorríu pol Patrimoniu: Los Tesoros de la Cortil

El patrimoniu guardáu nel Muséu del Pueblu d'Asturies conforma una de les colecciones etnográfiques más riques ya impresionantes de tol arcu atlánticu. Cada rincón de la cortil cuenta una historia d'adaptación del ser humanu a la so redolada xeográfica.

Arquiteutura Tradicional: El Treslláu de la Vida

La xoya del muséu ye'l so conxuntu d'arquiteutura popular. El visitante puede contemplar exemplares reales de hórreos y paneres asturianes, estructures de madera suspendíes sobre pilares de piedra llamaos pegoyos, diseñaes con una xenialidá téunica milenaria pa aisllar les colleches de la humedá del suelu y del algame de los mures.

Mientres que l'hórru tradicional tien una planta cuadrada y cuatro aguaes de teyáu, la panera asturiana evoluciona escontra una planta rectangular de mayor tamañu, con más de cuatro pegoyos y un corredor caláu que dexaba ensugar les riestres de maíz. Estos edificios nun fueron llevantaos de nueva planta nel muséu; fueron desmontaos pieza a pieza nos sos llugares d'orixe, numerando cada viga de castañal y cada colondra pa volver a ensamblase na cortil con un rigor absolutu. Al llau d'ellos asítiense los históricos mayos de sidre, les prenses tradicionales de madera onde les mazanes yeren mayaes pa estrayer el mostiu que s'habría de convertir na bébora de la nuesa tierra.

Casones Solariegues y el Muséu de la Gaita

L'arquiteutura palacial y señorial ta representada por dos magníficos edificios civiles treslladaos a la cortil:

  • La Casa de los Valdés (Sieglu XVII): Una pimpana casona de piedra qu'alluga esposiciones temporales y muestres de la vida social urbana y llabradora.

  • La Casa de los González de la Vega (1757): Esti edificiu guarda nel so interior el célebre Muséu de la Gaita. Trátase d'un espaciu únicu n'Europa qu'amuesa la evolución d'esti instrumentu de vientu a lo llargo de la historia, exhibiendo exemplares procedentes non solo d'Asturies, sinón tamién de Galicia, Bretaña, Escocia, Gales, Irlanda y el norte d'África, dexando claros los fondes llazos culturales de la Europa atlántica.

La Fototeca d'Asturies y l'Archivu de la Memoria Oral

Más allá de lo que se puede ver y tocar, el muséu guarda dos tesoros de valir incalculable pal documentalismeru:

La Fototeca d'Asturies, asitiada na cortil, constitúi ún de los mayores archivos fotográficos de toa España. Con millones d'imáxenes guardaes dende los entamos de la fotografía a mediaos del sieglu XIX fasta los nuesos díes, los sos fondos retraten la tresformación social de la rexón: cares de mineros cansaos, bodes llabradores, la evolución de los pueblos, les fuelgues obreres y les fiestes populares. Ye l'espeyu gráficu de la historia asturiana.

De forma complementaria, l'Archivu de la Memoria Oral encárgase de rexistrar y dixitalizar la pallabra viva de los nuesos paisanos. Miles d'hores de grabaciones d'audiu y vídeu guarden romances medievales que entá se cantaben nos pueblos altos, lleendes sobre el Trasgu o les Xanes, cantares de sega y los testimonios directos de les persones mayores qu'espliquen cómo yera la vida enantes de la lletricidá, salvando del silenciu definitivo una lliteratura oral irrepetible.

 

La Esperiencia de la Visita: Un Viaxe Sensorial

Visitar el Muséu del Pueblu d'Asturies ye realizar una inmersión sensorial completa. El percorríu fuxe de la frialdá institucional pa proponer un paséu llibre. Al caminar polos sos senderos, el visitante siéntese envolubráu polos golores carauterísticos del campu asturianu: la yerba húmedo recién cortao, la madera de castañal rancio de los hórros y el toque sutil a mazana fermentada de los llagares.

L'espaciu funciona como una ponte ente xeneraciones. Ye habitual atopar na cortil a artesanos amosando oficios yá casi perdíos: el madreñeru tallando el calzáu tradicional cola azuela, el cesteru entrelazando vares d'ablanar o'l ferreru avivando'l fueu de la fragua.

El muséu conviértese nun centru dinámicu d'alcuentru festivu y educativu. Mientres tol añu, pero cuantimás nos meses de branu, les sos eríes acueyen conciertos de música tradicional, festivales etnográficos, mercaos d'artesanía y talleres pedagóxicos onde los guajes aprienden los xuegos tradicionales asturianos. Ye un espaciu públicu onde la cultura popular nun s'espón como una reliquia muerta, sinón que se practica y se tresmite viva escontra'l futuru.

 

Información Práctica y Lloxística

Pa aquellos investigadores, turistes o families que quieran entamar la so visita al ecomuséu, les especificaciones operatives oficiales son les siguientes:

Allugamientu y Accesos

  • Dirección: Paséu del Doctor Fleming, 1101, Códigu Postal 33203, Xixón, Principado d'Asturies.

  • El muséu ta asitiáu nuna zona mui bien comunicada de la ciudá, xusto al llau del Estadiu Municipal d'El Molinón y de la cortil ferial de la FIDMA.

Horarios de Apertura Estacionales

El Muséu del Pueblu d'Asturies afita los sos horarios d'apertura según les hores de lluz natural pa garantizar el correutu percorríu polos sos espacios esteriores:

  • D'Ochobre a Marzu (Inviernu):

    • Martes a vienres: 09:30 h a 18:30 h.

    • Sábados, domingos y festivos: 10:00 h a 18:30 h.

    • Llunes: Peslláu.

  • D'Abril a Setiembre (Branu):

    • Martes a vienres: 10:00 h a 19:30 h.

    • Sábados, domingos y festivos: 10:30 h a 19:30 h.

    • Llunes: Peslláu.

Condiciones d'Accesu y Tarifes

El muséu caltien una política d'accesu marcadamente popular y pública, con precios mui económicos:

  • Accesu de Baldre: La entrada xeneral al muséu ye completamente GRATIS (de baldre) tolos domingos del añu.

  • Tarifa Ordinaria (Restu de díes): La entrada xeneral individual tien un coste de 2,50 €.

  • Tarifes Reducíes: Aplíquense descuentos (entrada a 1,30 €) p'estudiantes acreditaos, menores d'edá, families numbroses y persones xubilaes o pensionistas.

Conclusión: L'Espeyu de la Nuesa Identidá

Al tiempu que les puertes del Muséu del Pueblu d'Asturies se zarren y la seronda o'l branu dexen pasu a la nueche de Xixón, el vientu sigue soplando ente les maderes centenaries de les paneres y l'agua de la llamarga reflexa les figures de la nuesa historia. Esti llugar nun ye un cimenteriu de trastos vieyos; ye'l gran espeyu onde'l pueblu asturianu puede mirase pa saber quién ye, de dónde vien y p'ónde camina.

Nun mundu globalizáu, onde les identidaes llocales corren el riesgu de borrase baxo la uniformidá de la teunoloxía, caltener espacios como esti ye un actu de resistencia cultural y de fonda dignidá. Cada hórru salváu, cada semeya catalogada na Fototeca y cada cantar grabáu nel Archivu Oral son pequeñes victories escontra l'escaecimientu. Caminar pol Muséu del Pueblu d'Asturies ye, a lo postrero, realcontrase col esfuerciu de los nuesos güelos, honrar la sabiduría de la tierra húmedo y entender que'l futuru d'un pueblu solo ye fuerte si les sos raíces siguen bien garafaes a la memoria del so pasáu.