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Accidentes en el Buceo y Enfermedades Hiperbáricas

La práctica del submarinismo, aunque apasionante, expone al cuerpo a riesgos específicos derivados de las variaciones de presión y de la interacción del organismo con los gases respiratorios en entornos hiperbáricos. Conocer la naturaleza de estos accidentes y el papel de la medicina hiperbárica es vital para una actuación rápida y eficaz.

1. Barotraumas (Lesiones por Presión)

Los barotraumas ocurren cuando los espacios llenos de aire en el cuerpo no pueden igualar la presión circundante durante el descenso o el ascenso, provocando daños tisulares debido a la compresión o expansión de los gases.

Barotrauma de Oídos y Senos

Es el accidente más común. La obstrucción de la trompa de Eustaquio impide compensar la presión en el oído medio durante el descenso, causando dolor agudo, congestión o rotura timpánica. En el ascenso, si el gas atrapado no puede salir, se produce un bloqueo inverso.

Barotrauma Pulmonar (sobreexpansión)

Ocurre si el buceador retiene la respiración mientras asciende. El aire atrapado en los pulmones se expande según la Ley de Boyle, pudiendo romper los alvéolos pulmonares y causar un neumotórax o un embolismo gaseoso arterial.

2. Patologías Disbáricas y Enfermedad Descompresiva (E.D.)

La enfermedad descompresiva se produce cuando el nitrógeno disuelto en los tejidos y la sangre debido a la presión del fondo forma burbujas gaseosas al ascender de manera demasiado rápida o sin respetar las paradas de descompresión obligatorias.

Síntomas de la E.D.

Varían desde fatiga extrema y dolores articulares localizados ("los bends", típicamente en codos y rodillas) hasta manifestaciones neurológicas graves como entumecimiento, parálisis, pérdida de control de esfínteres, mareos o dificultad respiratoria aguda.

Embolismo Gaseoso Arterial (EGA)

Considerado el accidente de buceo más grave. Las burbujas de aire penetran en el torrente sanguíneo arterial directamente desde los pulmones rotos y pueden bloquear el flujo sanguíneo hacia el cerebro o el corazón, provocando un cuadro clínico súbito similar a un infarto o derrame cerebral.

3. Medicina Hiperbárica y Tratamiento de Urgencia

Ante cualquier sospecha de enfermedad descompresiva grave o embolismo gaseoso, el protocolo de actuación exige administrar **oxígeno normobárico al 100%** de inmediato, mantener la hidratación y evacuar al paciente a un centro médico especializado dotado de una cámara hiperbárica.

¿Cómo actúa la Cámara Hiperbárica?

El paciente es sometido a una presión superior a la atmosférica mientras respira oxígeno medicinal puro. Esto consigue dos efectos terapéuticos fundamentales: reduce de forma mecánica el volumen de las burbujas de gas en los tejidos (según la Ley de Boyle) y multiplica la cantidad de oxígeno disuelto en plasma para oxigenar los tejidos afectados por la isquemia.

Prevención

La prevención sigue siendo la mejor herramienta: respetar estrictamente los perfiles de inmersión de los ordenadores de buceo, ascender de forma controlada a menos de 10 metros por minuto, realizar las paradas de seguridad y evitar inmersiones con perfiles de descompresión agresivos o en condiciones de fatiga y deshidratación.